Puede la gente cambiar?

 

Es muy común escuchar a la gente decir cosas como: “Ese nunca va a cambiar!” “ Cuando será el día que cambie?” “ Algún día cambiaras?” Alguna vez has dicho algo parecido? O quizás tú mismo te has visto en una posición de impotencia ante la posibilidad de que nunca podrás cambiar o hacer ajustes en tu carácter, estilo de vida, o en tus actitudes. Que dice la Biblia en cuanto a los cambios? Puede un creyente quedarse en un estado estático?

Si yo pudiera resumir mi vida en una sola palabra seria CAMBIOS. Ciertamente no soy el mismo de hace 5 años, y sé que muy probablemente no seré el mismo de aquí a 2 años. Los procesos y las circunstancias de la vida me han llevado a hacer ajustes necesarios para poder ser funcional en todos los aspectos posibles. La realidad es que el mundo natural por constitución está diseñado para cambiar. Dios ha orquestado la naturaleza de tal manera que pueda cambiar de acuerdo a las estaciones del año. De la misma manera nuestra fisiología y biología por constitución, está diseñada para cambiar mientras van pasando los años. Nuestra psicología y la manera en que percibimos el mundo cambian y se ajusta constantemente de acuerdo a nuestra atmosfera (naturaleza vs crianza). Todo lo que compone nuestro mundo natural y social está en un proceso continuo de cambio. Quiere implica esto espiritualmente hablando?

Como creyentes estamos llamados a un cambio. Mejor aun, como creyentes en Cristo Jesús no solo tenemos la capacidad sino también la posibilidad de cambio a través del poder del Espíritu Santo. Hay que tener muy en claro que todo creyente puede y debe cambiar sus caminos de improductividad, iniquidad, y perversión, por caminos de pureza, justicia, y santidad. Un creyente que no produce cambios y que no es capaz de hacer ajustes en su vida es un creyente que no genera frutos. Jesús habla de esto en más detalles en el evangelio de Juan: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más. Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí” (Juan 15:1-4 NTV).

Como cambiamos? Cuál es la Clave?

Es decir, la clave para el cambio está en la permanencia en Cristo Jesús. Persona que no rinde frutos de cambios positivos es una persona probablemente inconstante, de doble ánimo, sin compromiso real, y sin una convicción del poder transformador del Espíritu Santo en su vida. Nuestro compromiso con Dios debe trascender más allá de ministerios, liturgias, y religiosidad. Nuestro compromiso con Dios es el permanecer centrados en la persona de Cristo Jesús. Solo en el tenemos la garantía de salvación, restauración, y transformación.

Todo aquel que centre su vida en la gracia redentora de Jesucristo puede experimentar un cambio integral en su espíritu y mente. Cuando permanecemos en una actitud de rendición y sometimiento continuo a su autoridad podemos disfrutar de los beneficios de su providencia (Salmo 103:1).  En fin, todo creyente puede y tiene que cambiar. A través del poder del Espíritu Santo y de una intimidad con él, podemos disfrutar de los frutos de paz, amor, auto-control, y templanza, fe, y gozo (Gálatas 5:22). Solo el Espíritu Santo produce en nosotros cambios verdaderos y permanentes.

Textos Biblicos

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17)

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo;  y todo vuestro ser,  espíritu,  alma y cuerpo,  sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. ( 1 Tesalonicenses 5:23 )